¡Sí, acepto! La boda real de Harry y Meghan Markle
- 19 may 2018
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"Soy muy afortunado, estás muy linda", fue lo primero que le dijo Harry a Meghan , apenas la vio. A las 12 en punto empezó la ceremonia religiosa. Frente a él, la capilla, decorada con flores frescas blancas, le recordaba a Harry, en su día más especial, a quien marcó su espíritu altruista, su madre, Lady Diana.

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El vestido de Meghan
Al bajar del coche, lo que se había intuido a través del cristal se ha confirmado: sencillez rotunda. El vestido es de seda blanca con manga francesa, cola y escote barco. No hay nada que distraiga la atención de la novia y de su esencia, ya que los vestidos de cortes simples y siluetas ajustadas son habituales en el armario de Markle.
La tiara fue hecha en 1932 y consiste en una joya de diamantes, brillantes y platino, con un broche central que data de 1893.

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El velo medía cinco metros de largo y estaba realizado en tul de seda.

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El traje de Harry
El apuesto novio, llegó unos minutos antes junto a su hermano mayor y cómplice de aventuras. El duque de Cambridge, vistió el uniforme de la Caballería Blues & Royals de la Guardia Real, donde ejerció como capitán (fue su último rango). William optó por el mismo traje.

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El anillo de amor

El precioso y delicado anillo de Meghan, fue creado a partir de una pepita de oro galés, regalada por la reina Isabel. El del príncipe Harry es una banda de platino con un acabado con relieve. Ambas alianzas fueron llevadas a la capilla de St. George por William, en su papel de best man.

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Después del "I do" de Harry sonaron las risas de complicidad y alegría de sus amigos y familiares.

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El paseo real
Por casi media hora, los recién nombrados duques de Sussex, el príncipe Harry y Meghan Markle se pasearon por carruaje por la calles de Windsor, para saludar a las miles de personas que esperaron por horas para ser testigos de la boda real.

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Al final del paseo, se cerró el telón y empezó la parte privada de la boda, con un almuerzo ofrecido por la abuela del novio, la reina Isabel II, en el castillo de Windsor y una fiesta de noche en la mansión Frogmore, gentileza del padre del novio.

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